Cortos, performances y ballenas

Cada año, miles de jóvenes se suben entusiasmados al carro de los cortos, las performances, el teatro de calle, y demás muestras de arte escénico deliberadamente menores. Por lo general, sus obras son aburridas, moralistas (¿alguien ha visto alguna vez un corto sin moraleja?) y/o crípticas. En fin, simplemente malas.

En lo que respecta a los cortos, es casi imposible encontrar uno que no se emarque dentro de uno de éstos dos tipos:

– Corto de concienciación social: siempre tratan sobre la violencia doméstica, el racismo, la anorexia, etc… Es un truco para conseguir subvenciones, y también para que nadie se atreva a criticar los pésimos planos, la total ausencia de ritmo, la infantilidad del argumento, etc…

– Corto poético-filosófico-intimista: ideal para filmar en interiores. No requiere ningún tipo de efecto especial, y por lo general es imprescindible hablar con el autor para comprender qué significa cada cosa (pues cada detalle significa algo amigos). Invariablemente, los profundos sentimientos que pretende reflejar, disfrazados de abstrusa filosofía postmoderna, son o ganas de follar más a menudo, o ganas de vivir sin trabajar, o una mezcla de ambos.

El caso es que la idea del corto, de las performances y todo eso no es mala del todo. A continuación les muestro un vídeo que he encontrado en Youtube, que está a medio camino, precisamente, entre el corto y la performance, y es simplemente magistral. Lo curioso es que no pretendía ser ni una cosa ni otra.

Les pongo en situación: Oregón, 1970. Una enorme ballena queda varada en la playa y muere; los habitantes locales no saben qué hacer con el cadáver, que empieza a ser un serio problema de salud pública. Encuentran una solución megamostrenca, y al final, todo el mundo es castigado, al más puro estilo de Shakespeare. El vídeo está en inglés, pero las imágenes hablan por sí solas.

He aquí el que probablemente es el vídeo más mostrenco de Youtube:

Anuncios

3 Respuestas a “Cortos, performances y ballenas

  1. Qué bonito. Si esto hubiese sucedido en suelo patrio, habría dado origen a una tradición anual, que coincidiría con las fiestas del pueblo, de dinamitar la ballena (por supuesto viva, no íbamos a andarnos con tonterías). En ella los valientes jóvenes del pueblo cartucho de dinamita en mano cazarían la ballena y se lo meterían por el espiráculo (agujerito por donde respiran)

    pd muy certera tu descripción y análisis de los cortometrajes

  2. Gracias SBM. No deja de ser curioso que tan sólo dos categorías permitan clasificar más del 99% de los cortos.

  3. Pingback: Los postmodernos « Ponga un mostrenco en su vida

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s