Archivo mensual: noviembre 2011

El políglota

Saber idiomas, así, a bulto, se ha convertido en el principal objetivo intelectual de la sociedad, desbancando incluso al anterior rey de reyes: sacarse el carnet de conducir.

Tanto entusiasmo me parece exagerado (ya habamos aquí de ello en los tiempos primigenios del blog), así que le he dedicado ésta pequeña viñeta:

Parece una chorrada más de un viejo cascarrabias, pero tiene su mensaje

Valoración

He aquí mi sesuda aportación al tema del día:

Siempre hay lugar para el optimismo

El debate electoral

Están de acuerdo en lo fundamental y prioritario.

Primero lo primero

Una historia de descolonización

Aunque hablaremos de Uganda, cosas parecidas sucedieron en República Centroafricana, Ruanda, etc…

Desde Londres llegó la confirmación de la descolonización del territorio, Uganda iba a convertirse en un país libre. Si desde la metrópoli se tomaba ésta decisión con la boca pequeña, imagine el lector cómo sentó a las élites inglesas que vivían en Uganda.

Entre sus órdenes estaban las de preparar la transición, abandonando progresivamente sus puestos, que pasarían a ser ocupados por un nativo ugandés al que considerasen competente. Los colonos ingleses, racistas convencidos, pensaban que Uganda no duraría mucho sin la “protección” de Gran Bretaña, y tenían esperanza en que el resultado fuese tan desastroso que finalmente no llegase a completarse la descolonización. A pesar de éste convencimiento, sintieron la necesidad de acelerar el proceso, y elevaron a los más altos cargos a los ugandeses más corruptos, peligrosamente imbéciles, e incluso mentalmente ineptos que encontraron.

En ésta nueva élite brilló con luz propia Idi Amín Dada, literalmente analfabeto, que poco después de la independencia lideraría un golpe de estado y una de las dictaduras más sangrientas que recuerda el continente africano.

El despropósito de su mandato llegó a extremos que rayan en lo cómico. Entre otras lindezas, se proclamó Rey de Escocia, Señor de todas las bestias en la Tierra y de los peces del mar. Tenía costumbre de hacer transportar su trono, con él sentado encima, por cuatro hombres blancos, a los que hacía silbar la melodía de Puente sobre el río Kwai.

De paseo

Dedicó gran parte de su mandato a enemistarse con el mundo entero, ocupando incluso el centro de la política internacional cuando permitió que un avión de Air France secuestrado por el Frente Popular de Liberación Palestino y las Revolutionäre Zellen aterrizase en el aeropuerto de Entebbe.

Éste secuestro dió lugar a una de las operaciones más osadas de la historia militar que bien merece mencionarse; los israelíes enviaron un avión a Uganda, volando fuera del alcance de los radares, y rescataron a los rehenes sufriendo únicamente una baja y con la muerte de tres de los rehenes.

Sentía también una aversión personal hacia el presidente de Tanzania, principal destino de los refugiados políticos ugandeses, al que provocaba constantemente en sus discursos.

Finalmente estalló una guerra entre ambas naciones. Los soldados ugandeses, más acostumbrados a asesinar civiles desarmados que la guerra real, no se lo pusieron muy complicado a los tanzanos.

Se dice que cuando las tropas tanzanas asaltaron el palacio de Idi Amín, encontraron una caja fuerte que contenía granadas de mano y toda la colección de películas de Disney. Toda una metáfora de su forma de ser.

Fuentes:
– Ébano. Ryszard Kapuscinsky.
– Payasos y monstruos. Albert Sánchez-Piñol.