Archivo mensual: noviembre 2008

El siglo XXI

El siglo XXI llegó cargado de esperanzas futuristas. Superado el lamentable espectáculo del supuesto efecto 2000 que tantas y tantas horas de 1999 ocupó en los programas de noticias, se abría ante nosotros un nuevo siglo lleno de posibilidades.

Sin embargo pronto nos dimos cuenta de que algo parecía no ir bien. En 2001 comenzó algo parecido a una guerra con demasiadas cosas en común con las Cruzadas, allá por 2002 se volvió a poner de moda la tortura, hacia 2005 se podía negar la teoría de la evolución sin recibir una colleja, en el año 2006 muchos recibimos con sorpresa la noticia del ahorcamiento de Saddam Hussein, en 2007 una ONG francesa secuestraba niños africanos para proporcionarles una vida mejor en la metrópoli al más puro estilo de las novelas de Dickens, poco después, en 2008, la Unión Europea proponía ampliar la semana laboral a 65 horas (desechada desde 1917) y en los últimos días asistimos al bizarrísimo espectáculo del resurgimiento de la piratería marítima, ¡y qué resurgimiento!

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Reiros, reiros, pero puede que se pasasen de optimistas

Reíros, reíros, pero puede que se pasasen de optimistas

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Tal y cómo va lo poco que llevamos de siglo, podemos considerarnos afortunados si no regresamos a las cavernas antes de 2050. De los coches voladores y los robots, mejor ni hablar.

Por cierto, la imagen pertenece a una curiosa colección de postales de 1910. Podéis encontrar más aquí.

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Justicia resplandeciente

Muchos recordaréis el caso de aquellos tres cabroncetes que apalearon y prendieron fuego a una indingente que dormía en un cajero. A dos de ellos se les condenó a 17 años de prisión (más de lo que muchos esperábamos), y a indemnizar tanto a la familia de la indingente como a la entidad bancaria. Un dato que quizá hayan pasado por alto es la distribución de ambas (46000 € para los primeros, 26719 € para los segundos) . Se ve mejor en un gráfico:

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Sus vidas son lo azul. Como ven, valen menos que un par de cajeros.

Sus vidas son lo azul. Como ven, valen menos que un par de cajeros.

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No he podido encontrar los datos, pero supongo que los años de cárcel habrán sido calculados siguiendo una proporción parecida (lo cuál supondría, en caso de llevar yo razón, unos 10 años por el asesinato y 7 por lo del cajero). Actualización: me comunican, vía menéame, que la pena está distribuída realmente de ésta manera: 16 años por el asesinato, 1 por cargarse el cajero. Gracias enderteruel por el dato.

Recordemos además que los años de condena no representan verdaderos años en el sentido cronológico. Desde aquí propongo el siguiente cambio en las penas:

– Que los jueces no condenen a años de cárcel, si no que den puntos de cárcel. Al menos quedará clara la distinción.

– Que las penas por corrupción, estafa a gran escala, construcciones ilegales y demás delitos “respetables” pasen a cuantificarse por minutos de cárcel.

– Y ya puestos, para echarnos unas risas, que se publique cuánto tiene que robar un corrupto para pasar un día entero en la cárcel. Otra posibilidad sería concederles una recua de caballos y un pequeño ejército de lansquenetes, y permitirles que fueran por ahí incendiando cosechas y cobrando diezmos. Al menos quedaría claro de qué va el percal, ¡y fomentaría el turismo!

Los postmodernos

Desde más o menos los años 70 del siglo XX hasta ahora, se ha ido poniendo de moda en el ámbito de la filosofía el llamado pensamiento postmoderno. Como su propio nombre indica, se trata de una novedad tremendamente transgresora y moderna, aunque se parezca sospechosamente al pensamiento medieval. Sus cultivadores llevan toda la vida haciéndose los interesantes, apelando a Mayo del 68 como si de un mantra se tratase y asegurando, al más puro estilo medieval, que nadie puede entender sus escritos sin haber estudiado durante años. El postmodernismo ha extendido sus tentáculos al ámbito de la sociología, la psicología, el psicoanálisis (ésto se veía venir) y también, de forma más sorprendente, al ámbito de las ciencias puras.

He aquí una muestra de lo que ocurre cuando los charlatanes postmodernistas meten sus manazas en la ciencia, cosa que, como digo, hacen con preocupante asiduidad. Es importante añadir que los autores aquí citados son la flor y nata del postmodernismo, y no unos outsiders… vamos, que sus colegas les miran con admiración.

Empieza el espectáculo:

Una de Jacques Lacan:

“…este diagrama [la cinta de Möbius] puede ser considerado la base de una suerte de inscripción esencial en el origen, en el nudo que constituye el sujeto. Esto va mucho más allá de lo que Uds. pueden pensar al principio, porque Uds. pueden buscar alguna suerte de superficie capaz de recibir tales inscripciones. Pueden tal vez, ver que la esfera, ese viejo símbolo de totalidad, no es adecuada. Un toro, una botella de Klein, una superficie cortada al través, son capaces de recibir tal corte. Y esta diversidad es muy importante ya que explica muchas cosas acerca de la estructura de la enfermedad mental. Si uno puede simbolizar el sujeto con este corte fundamental, de la misma manera uno puede mostrar que un corte en un toro corresponde a un sujeto neurótico, y en una superficie al través a otro tipo de enfermedad mental. “

Y otra de Lacan, con numeritos:

“El Organo Eréctil y La Raíz Cuadrada de Menos 1: Así, calculando esa significación según el álgebra que utilizamos, a saber: S (significante) sobre s (significado) = S (el enunciado). Con S=1, tenemos s = Raíz Cuadrada de menos 1. Es así como el órgano eréctil viene a simbolizar el lugar del goce. No en cuanto él mismo, ni siquiera en cuanto a imagen, sino en cuanto parte faltante de la imagen deseada: por eso es igualable a Raíz Cuadrada de menos 1.”

Jean Baudrillard escribe:

“En el espacio euclidiano de la historia, el camino más rápido de un punto a otro es la línea recta, la del progreso y la democracia.”

Bueno… hasta aquí tan sólo parece una metáfora cursi, pero desgraciadamente el párrafo continúa, haciendo que las personas de buena fé nos preocupemos por la salud mental de este pobre y célebre desdichado:

“Pero esto no es válido nada más que para el espacio lineal de las luces. En el nuestro, el espacio no-euclidiano del fin de siglo, una curva maléfica desvía invenciblemente todas las trayectorias. Ligada sin dudas a la esfericidad del tiempo (visible al horizonte del fin de siglo como aquella de la tierra al horizonte del fin de la jornada) o a la sutil distorsión del campo de gravedad.”

Y he aquí mis dos favoritas, de Luce Irigaray:

“La ecuación E = mc2, ¿es sexuada? Puede que sí. Supongamos que lo es en la medida en que privilegia la velocidad de la luz frente a otras que nos son menos necesarias.”

Y esta última sobre dinámica de fluídos:

“El privilegio de la mecánica de sólidos sobre la de fluidos, y las dificultades de la ciencia con el flujo turbulento, se debe a la asociación de los fluidos con lo femenino. Mientras los hombres tienen órganos sexuales protuberantes que se ponen rígidos, las mujeres tienen aberturas que liberan sangre menstrual y fluido vaginal. Aunque los hombres en ocasiones también fluyen al expeler semen esto no se enfatiza. Es la rigidez del órgano masculino lo que cuenta, no su complicidad con el fluir. Estas idealizaciones se reinscriben en las matemáticas, que conciben los fluidos como planos laminares y otras formas sólidas modificadas. Así como las mujeres en las teorías y el lenguaje masculino existen sólo como no-hombres, los fluidos han sido erradicados de la ciencia, existiendo sólo como no-sólidos. Desde esta perspectiva, no es raro que la ciencia no haya sido capaz de construir un modelo exitoso de la turbulencia.”

Los postmodernistas sostienen que la ciencia es un relato que se acepta por convención social, y que por tanto, está en pie de igualdad con las sandeces que ellos se inventan. Sostienen además, que los hechos importan un bledo. Nótese que ésto viene a decir que si mañana decidimos que no existe la gravedad, entonces dejará de existir. Le conceden además una extraordinaria importancia al lenguaje, probablemente porque hablar y escribir es lo más difícil que saben hacer (y no muy bien, como ha quedado demostrado). A ellos les debemos, entre otras muchas lindezas, la genial idea de que el maltrato a la mujer tiene causas lingüísticas (ver aquí).

El único hecho irrefutable para ésta gente es que ellos siempre llevan razón.

Amigos modernos

¿1670 o 1970?

En 1996, un físico llamado Alan Sokal envió un artículo deliberadamente absurdo a la famosa revista postmoderna Social Text, pero que copiaba el estilo y maneras de los postmodernos, a saber: apelaba constantemente y de forma absurda a conceptos de la física moderna, la bibliografía era más extensa que el propio texto, las frases eran larguísimas y tremendamente abstrusas (de hecho, la mayoría ni siquiera tenían sentido)… Para que se hagan una idea, el artículo se llamaba: Transgrediendo las fronteras: hacia una hermenéutica; transformativa de la gravedad cuántica.

El artículo fué publicado por la prestigiosa revista, al mismo tiempo que Sokal hacía pública su broma en otro periódico, con el consiguiente cachondeo por parte de los científicos, y un cabreo que aún dura en las filas de los postmodernos.

Pues eso… si conocen a alguno, no digan que no se lo advertí. Y no se quejen por la extensión del artículo… que no todo puede ser dinamitar ballenas.

Si quieren más información, hay un buen artículo al respecto en Un barco más grande. Ha sido publicado en trozos, aquí tienen el link al primero de ellos.

La televisión interactiva

La televisión, en su eterno propósito de mejorar nuestras vidas, se ha vuelto interactiva. Por un precio casi simbólico uno puede plasmar su opinión en cualquier programa de televisión vía SMS, logrando así que un rayo de luz alumbre su miserable vida.

Nada tiene que ver, como sugieren algunas malas lenguas de algunos desagradecidos, con la avidez de dinero de las cadenas televisivas. La televisión lleva a cabo una evidentísima labor social y cultural muy alejada del concepto de avaricia, y si usted no sabe verlo es por que es un cretino. Deberían condenarle a quince días de cárcel viendo especiales de la FAO, o el programa ese en el que le enseñan a uno a ser pobre.

Díganme si el espectáculo no es sublime:

Surrealismo del futuro

Surrealismo del futuro

Hablando en serio por un momento, me pregunto si los sesudos tertulianos son conscientes de que sus cabezas aparecen “etiquetadas” por semejantes lindezas, y si lo son, me pregunto qué extraño mecanismo mental les lleva a no avergonzarse de sí mismos por participar en semejante bazofia, a menudo día tras día.

Sean también ustedes interactivos y menéen éste post, o por lo menos dejen un comentario.

Aviso: fenómeno sociológico en curso

Parece ser que en algún instituto o colegio del mundo hispanohablante (según el whois, se conectan desde Montevideo, Uruguay) han mandado hacer un trabajo sobre la historia de la aviación. Al menos, eso se deduce de los sorprendentes comentarios que están apareciendo en este post viejo, en los que, de momento, se me recrimina no haber puesto una información más seria.

Cortos, performances y ballenas

Cada año, miles de jóvenes se suben entusiasmados al carro de los cortos, las performances, el teatro de calle, y demás muestras de arte escénico deliberadamente menores. Por lo general, sus obras son aburridas, moralistas (¿alguien ha visto alguna vez un corto sin moraleja?) y/o crípticas. En fin, simplemente malas.

En lo que respecta a los cortos, es casi imposible encontrar uno que no se emarque dentro de uno de éstos dos tipos:

– Corto de concienciación social: siempre tratan sobre la violencia doméstica, el racismo, la anorexia, etc… Es un truco para conseguir subvenciones, y también para que nadie se atreva a criticar los pésimos planos, la total ausencia de ritmo, la infantilidad del argumento, etc…

– Corto poético-filosófico-intimista: ideal para filmar en interiores. No requiere ningún tipo de efecto especial, y por lo general es imprescindible hablar con el autor para comprender qué significa cada cosa (pues cada detalle significa algo amigos). Invariablemente, los profundos sentimientos que pretende reflejar, disfrazados de abstrusa filosofía postmoderna, son o ganas de follar más a menudo, o ganas de vivir sin trabajar, o una mezcla de ambos.

El caso es que la idea del corto, de las performances y todo eso no es mala del todo. A continuación les muestro un vídeo que he encontrado en Youtube, que está a medio camino, precisamente, entre el corto y la performance, y es simplemente magistral. Lo curioso es que no pretendía ser ni una cosa ni otra.

Les pongo en situación: Oregón, 1970. Una enorme ballena queda varada en la playa y muere; los habitantes locales no saben qué hacer con el cadáver, que empieza a ser un serio problema de salud pública. Encuentran una solución megamostrenca, y al final, todo el mundo es castigado, al más puro estilo de Shakespeare. El vídeo está en inglés, pero las imágenes hablan por sí solas.

He aquí el que probablemente es el vídeo más mostrenco de Youtube:

La concejala y las profecías insólitas

Hoy les traemos a un nuevo personaje, Helena López, la concejala de Igualdad de género de Ciudad Real. Merece un puesto aquí por ser un auténtica obra de arte viviente; es al movimiento Charo lo que John Cobra al macarrismo, un auténtico paradigma.

Sus vídeos son imposibles de parodiar o exagerar, de modo que no diré nada más. Vean, vean:

Por cierto, había olvidado que mi colega K. ya había tratado el caso de ésta señora en su blog. Vea aquí y aquí.